“NUESTRO MATRIMONIO AÚN NO HA SIDO CONSUMADO”

Dios diseñó el afecto físico y el acto sexual con consentimiento mutuo para que se produzcan sustancias químicas en el cerebro que estimulen a la pareja de modo que sientan amor el uno por el otro. Esas sustancias químicas y esos sentimientos contribuyen a que sea más fuerte el vínculo entre los cónyuges. En muchos países, cuando un matrimonio no se ha consumado es posible anularlo legalmente. Tal anulación sería como si nunca se hubieran casado.

“CÓMO ESTÁN LAS COSAS”

el Hijo de Dios, durante la semana de su Pasión, lloró por Jerusalén, no porque no pudiera pagar el precio de su rescate, sino por cómo estaban las cosas. ¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz!, le dijo desconsoladamente Cristo a aquella ciudad escogida, y le advirtió que iba a ser arrasada por no reconocer el tiempo que Dios había dispuesto para salvarla. Asimismo, llora por nosotros actualmente, por todos los que no hemos permitido que Él nos abrace y nos muestre su gran amor. Aceptemos hoy mismo el precio que pagó para salvarnos. Sólo así disfrutaremos de la paz interior que Él vino a traernos.

EL AMIGO DEL HIJO

Era la reunión del domingo por la noche en una iglesia cristiana evangélica. Después que cantaron, el pastor se dirigió a la congregación y presentó al orador invitado. Se trataba de uno de sus amigos de la infancia, ya entrado en años. Mientras todos lo seguían con la mirada, el anciano ocupó el púlpito y comenzó a contar esta historia: