PASTOR DE HONG KONG PREDICA MIENTRAS ES CONDENADO A PRISIÓN

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Chu Yiu-ming es un líder de 75 años que ha sido pastor durante mucho tiempo en Hong Kong de la Iglesia Bautista Chai Wan, ha dado su testimonio ante muchos de como encontró paz en Cristo y que en realidad ha sufrido desde muy pequeño pero defenderá siempre su ideología y sus creencias y por ello no dejara de defender los derechos humanos y el bienestar de aquellos que siempre han sido vejados. El junto a 8 activistas cristianos han sido condenados por supuestos crímenes relacionados con partidos demócratas y de protesta.

Debido a que fue condenado aprovecho un momento que le dieron ante el estrado de la sala da la Corte para dar un mensaje de Dios a las autoridades y de este modo pudo predicar, así mismo sin importar el porqué de su condena cito textos bíblicos. “No tenemos remordimientos. No guardamos rencor ni deseos de venganza. No nos rendiremos,” dijo Yiu-ming, hablando en nombre de sus compañeros respecto al deseo de hacer cumplir los derechos humanos en Hong Kong. “En palabras de Jesús, ‘Bienaventurados los que son perseguidos por hacer lo correcto, porque el Reino del Cielo les pertenece” (Mateo 5:10).

Una simple protesta de desobediencia civil pero no violenta fue la que propicio junto a Benny Tai y Chan Kin-man quienes promovían un movimiento llamado Ocupación Central Amor y Paz, esto fue motivo suficiente para que la corte los enjuiciara por conspiración contra el orden publico

Cómo administración especial de China, Hong Kong ha otorgado un poco más de libertad y autonomía que en el resto de la región. Sin embargo, no se eligen las autoridades por democracia, y los cristianos están preocupados del creciente control comunista sobre el pueblo. “Luchamos por la democracia, porque la democracia nos asegura libertad, igualdad, y amor universal. La libertad política es más que la lealtad a un gobierno. Es la dignidad humana. Cada persona que vive en una comunidad posee un potencial único y poderes, los que la hacen capaz de contribuir a la sociedad. Los derechos humanos son un don de Dios, y no pueden ser quitados arbitrariamente por un régimen político.”

Así mismo a pesar del juicio aproximadamente 200 cristianos tuvieron un tiempo de congregación en Iglesia Kowloon Union para pedir a Dios por la vida de este gran hombre y aquellos que también fueron condenados injustamente. “Este valle de sombra de muerte nos llevará a mayores alturas espirituales,” dijo Chu. “Por décadas he predicado numerosos sermones. Sin embargo, no pensé que el sermón más importante de mi vida sería éste frente a quienes me sentencian por mis creencias.”

Amnistía Internacional denunció que la condena “es un golpe a la libertad de expresión y al derecho de protesta en Hong Kong.”, estas son palabra de un hombre que a pesar de las circunstancias su fe está puesta en Dios  que cree que el cumple la misión que se le delegue en el lugar al cual sea dirigido.

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