“POR SI LLEGUÉ A DAÑAR UN HOGAR”

En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que “descargó su conciencia” de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos:

“Llevo ya dos años de matrimonio. Mi esposo tiene una niña de otra mujer…Antes de casarnos, él me juró que ya no quería a esa mujer…y me demostraba que me amaba. Por eso decidí casarme con él”.

“Hace unos seis meses, él tuvo un encuentro sexual con la mamá de la niña. Para mí fue muy doloroso, pero lo perdoné y estamos empezando nuevamente”.

“Mi dilema es: ¿Me separo para que él vuelva a hacer su vida con la mamá de su niña y sean una familia, o sigo intentando que nuestro matrimonio salga a flote?…

Le he pedido a Dios perdón muchas veces, por si llegué a dañar un hogar. Realmente no lo sé. ¿Lo que pasó será castigo divino?”

Este es el consejo que le dio mi esposa:

Estimada amiga:

Consideremos primero su última pregunta. Usted quiere saber si la infidelidad de su esposo puede ser el castigo de Dios por haberse casado con un hombre que tenía una niña de otra mujer.

Su pregunta es común. Muchos con frecuencia se niegan a obedecer las leyes de Dios y optan por hacer más bien otra cosa. Entonces cuando no les sale bien lo que han decidido hacer, se preguntan si no será que Dios los esté castigando.

Imagínese que se da cuenta que va a llover. Pero, usted decide que prefiere no llevar la sombrilla. Empieza a llover, y usted queda empapada. Entonces, se pregunta si Dios la estará castigando por no haber llevado la sombrilla.

¡No! Dios no la está castigando por haber salido de la casa sin la sombrilla. Usted quedó empapada porque salió de la casa y comenzó a llover, no porque se le estaba castigando. El haberse empapado no fue consecuencia de la acción de un Dios enojado; fue la consecuencia natural de lo que usted decidió hacer.

Dios permite que tomemos nuestras propias decisiones, pero siempre vienen acompañadas de consecuencias. Debemos considerar las posibles consecuencias antes de tomar esas decisiones.

¿Qué hizo usted de malo que resultó en consecuencias negativas? Se convenció de que la relación previa de su esposo no afectaría en absoluto su matrimonio. Usted confió en un hombre que dejó embarazada a una mujer y luego enamoró a otra…

Usted dice que ha perdonado a su esposo. Sinceramente esperamos que él le sea fiel “hasta que la muerte los separe”, y que pueda así salvarse su matrimonio. Sin embargo, será todo un reto porque él debe seguir teniendo un vínculo paternal con la hija, y eso resultará en que con frecuencia haya la oportunidad de que vuelva a serle infiel con la madre de ella. Si eso llega a suceder, será muy evidente que su matrimonio ya no tiene salvación.

Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: “Casos”, y luego se busca el Caso 531.

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