PRESIDENTE DE FILIPINAS ARREMETE CONTRA LIDERES CATÓLICOS Y ASEGURA QUE EL 90% DE LOS SACERDOTES SON HOMOSEXUALES

“Bastardos, inútiles e hipócritas. El 90% de ellos (sacerdotes) son homosexuales”, son los controversiales comentarios que el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, hizo en contra de los líderes de la iglesia católica, de ese país, pese a que la mayoría de su población profesa esa fe religiosa.

El pronunciamiento del dignatario se efectuó este miércoles en la capital Filipina, donde instó a matarlos porque aseguro que lo único que saben hacer en criticar, según las agencias internacionales que difundieron la transcripción del discurso  difundido este jueves por la oficina presidencial.

Asimismo, el mandatario en su discurso que se centró en arremeter contra los representantes de la Iglesia Católica de su país, hizo alusión a las preferencias sexuales de los sacerdotes, y aseguro que el 90% de ellos son homosexuales, según las agencias de noticias internacionales.

Además, fue categórico en afirmar que la Iglesia Católica es una de las  instituciones más hipócrita del mundo, y que esos es del conocimiento de su máximo líder, el papa Francisco.

Los medios de comunicación internacionales, tras los ataques del mandatario, consultaron a la Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas, pero evitaron referirse al tema,  “No queremos añadir más leña al fuego. Cualquier comentario solo exageraría el asunto”, indicó su portavoz Joremo Seciliano, según informó un medio local.

Estas polémicas declaraciones del presidente filipino en relación a la Iglesia Católica no se han considerado como novedosas. La semana pasada también se refirió con duros calificativo contra la institución religiosa a pesar que antes acordaron entablar diálogos de paz.

El mandatario cuestionó a los líderes de esa religión asegurando que no saben nada del mundo moderno, y como una institución de tres mil años puede referirse a la actualidad, según él, esto es imposible porque es una iglesia arcaica que solo se dedica a ganar dinero.

Duterte cuestionó a aquellas personas que colaboran económicamente con la Iglesia Católica ya que a pesar de su extrema situación de pobreza, ellos siguen dando. Por ello invitó a gran parte de la población a dejar de ir los templos y a orar desde su casa.