RIESGOS DE SER NOCTÁMBULO

Las personas que prefieren la noche en lugar del día, generalmente tienen hábitos alimenticios que afectan su ciclo circadiano. Aquellos que se van a la cama más tarde, suelen tener una alimentación menos saludables.

Los noctámbulos generalmente consumen alcohol, azúcar y productos con cafeína que los que se habían ido a dormir antes. Son más propensos a saltarse el desayuno.

Este patrón de alimentación puede explicar el hallazgo de que los noctámbulos tuvieran un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y enfermedades metabólicas, como la diabetes tipo 2.

De hecho, un estudio mostró que los noctámbulos tenían 2,5 veces más probabilidades de tener diabetes tipo 2 que los madrugadores.

La investigadora de la Universidad de Northumbria en el Reino Unido y líder del estudio, Suzana Almoosawi, explica que “en la edad adulta, ser un cronotipo nocturno se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2, y esto puede ser potencialmente debido a la mala conducta alimentaria y la dieta de las personas con cronotipo vespertino”.

Sin embargo, este estudio aún se encuentra en etapa inicial.