Consejos

EL VALOR LITERARIO DEL HUMOR

“¿Quién como tú?”, se pregunta, haciéndole eco a las palabras de Moisés. Más vale que cada uno de nosotros, como orgullosos miembros de ese pueblo también rescatado por el Señor, nos apropiemos del Dios sempiterno de Israel, sirviéndole de todo corazón, para poder vivir seguros y tener mayor razón que nunca para sonreírle a la vida.

UN CAMBIO FENOMENAL

Cuando no hay fe, cuando no creemos en un ser superior, cuando no nos hemos relacionado en forma personal y continua con Dios, no nos queda más que una horrible desesperación que nos deja sin ánimo de seguir viviendo. En cambio, cuando hemos vivido tomados de la mano del Señor, y cuando conocemos lo que es fe segura en la sabiduría y en la providencia divinas, no nos amedrentamos ante el anuncio imprevisto de alguna calamidad.

“NUESTRO MATRIMONIO AÚN NO HA SIDO CONSUMADO”

Dios diseñó el afecto físico y el acto sexual con consentimiento mutuo para que se produzcan sustancias químicas en el cerebro que estimulen a la pareja de modo que sientan amor el uno por el otro. Esas sustancias químicas y esos sentimientos contribuyen a que sea más fuerte el vínculo entre los cónyuges. En muchos países, cuando un matrimonio no se ha consumado es posible anularlo legalmente. Tal anulación sería como si nunca se hubieran casado.