Iglesia enseñanzas

LA GENEROSIDAD Y LA GRATITUD

A todos nos conviene adoptar como práctica diaria estas dos grandes virtudes: el dar y el agradecer. Son virtudes que vienen de Dios. Fue Él quien nos enseñó a dar, entregando en sacrificio vivo a su propio Hijo. A nosotros nos toca, ahora, corresponder dándole nuestra vida.

EL TRANSBORDADOR DE LA MUERTE

Ese transbordador no llevó a John Healy a casa en Nueva Jersey. Lo transportó directamente a la eternidad, así como tarde o temprano el transbordador de la muerte nos transportará a cada uno de nosotros. Cuando eso ocurra, ¿estaremos listos para encontrarnos con Dios, habiendo hecho las paces con Él? De eso depende nuestro destino eterno.

EL CORAZÓN Y LOS BESOS

Cualquiera que sea el caso, la calidad, el color, la pasión y la esencia de los besos que damos dependen siempre de lo que guardamos en el corazón, ya que del corazón mana la vida misma, según lo afirma el sabio Salomón. En esa misma estrofa del libro de los Proverbios, Salomón nos da a entender que la calidad de nuestro corazón no sólo determina la calidad de nuestros besos sino también la de nuestras palabras, intenciones y acciones.